Qué es el Cash Flow
agosto 14, 2018

Qué es el Cash Flow

Compartir en redes

El Cash Flow, o flujo de caja, es una de las principales magnitudes a controlar cuando se tiene cualquier tipo de negocio, porque es un indicativo del estado de salud de la empresa. En el artículo se explica qué es, la forma de calcularlo, los distintos tipos y la manera de mejorarlo.

El Cash Flow de las empresas

Cuando se habla de Cash Flow, hay que indicar que la traducción literal es flujo de caja. Esto se refiere, concretamente, a la diferencia entre entradas y salidas de dinero en efectivo de una determinada área de la empresa o del global, si así se considera. No hay que confundirlo con el balance contable, que se refiere al estado global de la empresa, incluyendo derechos u obligaciones que no se van a materializar ahora.

Fórmula para calcularlo

El cálculo para saber cuál es el flujo de caja de una empresa es relativamente sencillo. Por un lado, hay que considerar los beneficios netos una vez que se hayan restado las entradas y salidas de efectivo. Posteriormente, para saber cuál es la cantidad final de que se dispone, habrá que restar a la anterior las provisiones y amortizaciones.

Tipos de Cash Flow

Existen varios tipos de flujo de caja, de manera que convendrá saber a qué áreas de la empresa afecta para poder aplicarlo tal y como convenga. Son los siguientes:

1. Flujo de caja operacional. Este es el más conocido y se refiere a la cantidad, positiva o negativa, fruto de las actividades que constituyen el core business de la empresa. Por este motivo, y salvo cataclismo en otro sentido, este sería el aspecto más importante a considerar porque es el que tiene relación directa con el estado de la empresa.

2. Flujo de caja de inversión. Se refiere entre la diferencia entre entradas o salidas de capital dedicadas a la inversión, ya sea en los activos tangibles o en los de tipo financiero. Los intereses o cuotas relacionadas con la compra de activos entraría en esta tipología.

3. Flujo de caja de financiamiento. En este caso, la magnitud se refiere a la diferencia entre las entradas y salidas de efectivo relacionadas con las ampliaciones de capital y emisiones de bonos u obligaciones corporativas. De alguna manera, se refiere al balance entre entradas y salidas de dinero para la financiación de la compañía.

Mejorar sus resultados

Hay varias fórmulas para mejorar los resultados de esta variable, sobre todo en lo referente a la operativa diaria de la empresa y a una buena planificación financiera. Aunque son de sentido común, no está de más conocerlas. Son las siguientes:

1. Llevar los cobros al día y, en este caso, comprobar si hay algún cliente moroso al que se le puede cobrar, aunque sea, una pequeña parte. Otra técnica empresarial consiste en no diferir el cobro siempre que sea posible.

2. Retrasar los pagos. Esto significa, por ejemplo, negociar en la medida de lo posible pagos diferidos que permitirán tener un mayor margen ante los imprevistos y poder afrontar nuevos desafíos. Una salvedad es cuando hay la posibilidad de acceder un descuento por pronto pago, porque ahí se tendría que valorar si conviene asumirlo.

3. Reducir costes. Aunque en un Plan de Empresa es lógico que se tengan referencias de los gastos necesarios, es bueno revisarlos periódicamente para saber cuáles son superfluos y que, en consecuencia, habría que eliminar. Este aspecto es muy importante a medio plazo.

4. Utilizar fórmulas de financiación como el factoring. En este caso, se cobrarían por adelantado las facturas de los clientes, aunque con un cierto descuento. Cuando hay que sanear la caja de la compañía, esta es una opción interesante.

Además en el siguiente post te facilitamos 7 propuestas para mejorar la tesorería de la empresa.

Cómo controlarlo

El control del flujo de caja está asociado a una política empresarial seria y de contención. Para ello, el primer aspecto es seguir las directrices del Plan de Empresa, que habrá que revisar cada año para comprobar que se cumplen. El segundo elemento importante es realizar provisiones de fondos en los buenos momentos para no tener ese problema cuando la coyuntura sea algo más complicada.

Pero lo más importante, al final, es aplicar la máxima de maximizar beneficios y minimizar costes. Si se tiene en cuenta que un negocio está para ganar dinero, el objetivo es ese y, como principio general, el flujo de caja responderá a esa lógica cuando la gestión empresarial sea adecuada.

Conclusión

El flujo de caja es una variable básica que hay que revisar con frecuencia porque, si está bien, servirá para mejorar la calificación crediticia y la realización de inversiones, además de ser un indicativo de la salud de la empresa. Para controlar el Cash Flow en tiempo y forma es recomendable contar con una serie de herramientas de software que facilitarán el proceso. Para ello, Control Group puede proporcionar a las compañías el software de tesorería Sage XRT, probablemente la mejor herramienta que hay en España para este tipo de cálculos.

5 reglas de oro de los mejores directores financieroso

 

Related Posts